domingo, abril 13, 2008

Asombro.


Lo de este hombre, Rodríguez Zapatero, y el comienzo de su nuevo mandato es para asombrarse: juega con los ministerios del gobierno de un Estado que dicen que es uno de los diez o doce más importantes del planeta como un niño irresponsable con sus legos o ladrillos de armar y los adjudica -la hostia, nombrar a una preñada cerca de parir y de quien nadie sabe que sepa ni poco ni mucho de cuestiones militares [no faltará cenutrio que diga que para nada lo precisa pues ahí están los 'técnicos' para asesorarla poniéndose así en sus manos] al frente de la defensa nacional, o lo que ahora sea, de nota- con aún menos responsabilidad. Santo Dios, si eso funciona lo bastante como para no llegar al caos absoluto bien podrá decirse que es mucho más fácil gobernar España que una comunidad de vecinos, al menos la mía.